No dudes de tu fuerza interior.

He comprobado que la fuerza interior es como un músculo, el cual se desarrollar y crecer cuando no hay otra opción. La experiencia de haber tenido melanoma me lo ha demostrado. Bien dicen que no sabes lo fuerte que eres, hasta que no te queda otra opción. Es como un “poder interno”, el cual desconocíamos.

En muchas ocasiones la gente me ha dicho, “no se como puedes con tanto, eres muy fuerte, yo no podría”, y mi respuesta siempre es la misma, “tu serías igual de fuerte en una situación similar”, pues en momentos de crisis como este, es cuando tu fuerza interior se asoma y se deja ver, y a eso se le llama resiliencia.

En mi opinión, creo que la resiliencia es parte de nuestra condición humana, es como un instinto natural de sobrevivencia que todos tenemos, algunos más desarrollado que otros, sin embargo, todos contamos con esta virtud. Una virtud que nos hace levantarnos, después de vivir o experimentar lo inimaginable.

Conociéndome y re-conociéndome a través de una crisis.

No cabe duda, que los momentos de crisis son una oportunidad para conocernos mejor, para reconocer nuestras verdades, vulnerabilidades, fuerzas, batallas, dudas, ganas, motivaciones, fortalezas, etc. Logrando así que a través de ese agridulce descubrimiento podamos crecer y sobre todo aceptarnos tal y como somos.

Qué mejor forma de alimentar nuestra fuerza interior que perdonándonos, amándonos tal y como somos, y reconociendo que no somos perfectos, que podemos rompernos, que podemos equivocarnos, que podemos caernos, pero teniendo siempre la seguridad y confianza en nosotros mismos, de que pase lo que pase, podremos levantarnos.

Y no voy a mentir, este proceso de levantarnos, puede ser complicado, lento, doloroso e incómodo, pero al final ese pequeño esfuerzo diario que hacemos, por más pequeño e insignificante que parezca, hará que podamos salir adelante.

En ocasiones somos muy exigentes con nosotros mismos y queremos ver resultados bastante significativos, sin embargo, debemos reconocer que actos simples como: el enfrentar el miedo de hacerte un estudio, el seguir luchando sabiendo que el tratamiento es complicado, el levantarte de tu cama aunque no quieres, etc; son el mejor ejemplo de fuerza y resiliencia. Pues el reto más grande después de un diagnóstico de cáncer, independientemente de la parte médica, es el seguir adelante pese a cualquier escenario.

La fuerza interior debe fortalecerse.

A través de mi experiencia con melanoma, también aprendí que la fuerza interior se desgasta y muchas veces requiere de mantenimiento, así como los coches. Voy a compararlo con algo cotidiano, imagínate que el cáncer es como un juguete que utiliza muchas pilas para funcionar, o pilas de alto voltaje, que necesitan cambiarse o recargarse continuamente para que este haga su trabajo. Así es vivir con cáncer, muchas veces son procesos que exigen lo mejor de uno mismo, en cuanto a fuerza, energía, frustración, paciencia, lucha, etc. Por lo tanto es importante detectar el momento en el que debemos recargar nuestra batería, y así buscar estrategias para lograrlo, ya sean a través de libros, actividades, hobbies, terapia, grupos de ayuda, etc.

Siempre confía en tus recursos internos.

“Nada es absoluto. Todo cambia, todo se mueve, todo gira, todo vuela y desaparece”.

“Pies para qué os quiero, si tengo alas para volar”

Frida Kahlo

Bienvenido a este espacio, por el cual platico mi experiencia con melanoma y la forma en que veo la vida después de ser tocada por esta enfermedad- Laura A

Bienvenido a este espacio, por el cual platico mi experiencia con melanoma y la forma en que veo la vida después de ser tocada por esta enfermedad- Laura A