“El cáncer y la presión de mejorar para vencerlo, muriendo en el intento”

El tratar de hacer todo bien para curarte puede ser agotador, a veces lo único que necesitamos es hacer pequeños cambios que nos ayuden a encontrar el bienestar y sobre todo la felicidad. Mi consejo, disfruta esa rebanada de pastel sin culpa!

Cuando te conviertes en un paciente con cáncer además de formar parte de la desafortunada “lista negra”, llega a ti una nube densa y abrumadora llena de nuevas responsabilidades, expectativas y culpas generadas por ti y algunas veces por los demás.

Y en ocasiones esta nube abrumadora viene acompañada de muchas preguntas que nos hacemos a nosotros mismos como… ¿Y si me dio cáncer por abusar del chocolate de niño?, ¿Por qué no me puse suficiente bloqueador en aquellas fiestas en la alberca?, ¿Mi dieta debió ser más balanceada todos estos años?, ¿Ahora que hago, me vuelvo vegano?, ¿Dejo de comer lácteos?, ¿Debo meditar diariamente?, etc.

En ese momento la mente comienza a cuestionarse si todo lo que has hecho o dejas de hacer esta mal, pues te pone en riesgo. Evidentemente esto es una respuesta natural pues recordemos que nuestro cerebro esta en modo alerta ante una gran amenaza que es el cáncer.

En mi caso, recuerdo que después de mi diagnóstico compre y compre libros de dietas alcalinas, de jugos verdes, etc. Y comencé a seguirlos al pie de la letra, poco a poco me fui dando cuenta que esto en lugar de ayudarme, me abrumaba, no me daba paz, mas bien me generaba más culpa, pues si un día se me olvidaba el jugo o lo cambiaba por un panqué de plátano o chocolate, yo misma me sentía totalmente irresponsable y culpable, pues mi salud era lo principal y no le estaba dando la importancia suficiente o la prioridad que requería.

Durante esos conflictos internos, es cuando comprendí que no sólo somos un cuerpo que debemos nutrir, sino también somos emociones y espíritu, los cuales debemos escuchar y alimentar por igual. Al paso del tiempo fui encontrado una conexión más clara entre mi cuerpo y mente, y así fui logrando un balance que funcionara mejor para mí, puedo decir que hoy estoy en ese punto intermedio en el que disfruto de vez en cuando una rebanada de pastel con azúcar refinada sin culpa, pero también trato de comer muchas verduras y alimentos que me nutran.

Este es un ejemplo simple y muy enfocado en la comida, pero a lo que quiero llegar con el, es que nos debemos dar cuenta que cada persona tiene sus propias herramientas y estrategias para enfrentar el cáncer y la vida en general, lo que a mi me sirve, no necesariamente le hace bien a la persona de enfrente, y la clave de esto esta en conocer y aceptar nuestras fortalezas y debilidades, lo que nos apasiona, ilusiona, desagrada, etc.

Es evidente y esta científicamente comprobado que hacer ejercicio, tener una dieta balanceada, limitar el consumo de azúcar y productos procesados o harinas refinadas, diminuir o eliminar el consumo de alcohol, etc, es beneficioso para prevenir ciertas enfermedades y para mantener un cuerpo sano y fuerte. Estoy 100% de acuerdo con lo anterior y a favor de cuidar nuestro estilo de vida, sin embargo, también estoy a favor de disfrutar la vida sin culpa, sobre todo cuando no sabes si tus días están contados, o simplemente cuando el tratamiento no te deja comer de tantas nauseas y lo único que te motiva es una hamburguesa de McDonalds. Creo que ninguna limitación o exceso en abundancia es bueno. ¿Y a qué voy con esto?

Honestamente en ciertos momentos podemos llegar a sentirnos abrumados de tanta información, sobre todo por lo que NO debemos hacer, comer, etc; y ahora mucho más con las redes sociales y google. Es bueno cuestionar tus hábitos y estilo de vida, y hacer ajustes o cambios necesarios para mejorar, sobre todo en estos momentos en los que tu cuerpo debe ser fuerte, sin embargo, también es importante que nos escuchemos a nosotros mismos y que verdaderamente nos cuestionemos si lo que estamos haciendo o dejando de hacer realmente nos hace sentir bien física y emocionalmente, es decir, si aquello nos nutre el cuerpo, pero también el alma.

Para lograr lo anterior, debemos tratarnos con amor y paciencia, debemos dejar las culpas de lado y ahora sí, trabajar en conocernos, escucharnos y en base a eso, poder tomar las mejores decisiones para nosotros mismo y así encontrar nuestro propio camino.

Para mí, sanar implica comer nutritivo pero de vez en cuando poder disfrutar el sabor de un pastel de chocolate con harina refinada o unos tacos de carnitas sin culpa. Para mí eso es parte esencial de las delicias de esta corta vida. Para alguien más llevar una dieta a base de plantas puede hacerla sentir en control y en paz consigo misma, para otro bailar 20 minutos al día es más que suficiente, y todas las estrategias están bien, pues aunque el objetivo es el mismo, el camino es distinto para cada uno.

La meditación es otro ejemplo con el cual algunas personas podemos sentirnos más que relajadas, abrumadas. Hoy es una tendencia y una moda meditar, y ojo no digo que está mal, en lo absoluto, por el contrario, sin embargo, el verdadero objetivo de la meditación es conectar profundamente con nosotros mismos, sentirnos en calma y paz. Y esto no quiere decir que todos tenemos que meditar una hora al día para lograr esa paz, algunas personas lo hacemos únicamente 5 o 10 minutos al día, e incluso otros encontrarán esos beneficios de otra manera, ya sea conectando con la naturaleza, a través de una caminata, pintando, plantando flores en el jardín, etc. Y esta bien, pues en realidad no es la única forma de reducir el estrés por lo tanto si no meditas, no significa que estas mal.

El objetivo más importante es el tratar de encontrar nuestro bienestar desde el amor y no desde la culpa, no debemos ser tan duros y exigentes con nosotros mismos, y menos en estos momentos tan complicados, en los que lo que necesitamos es amor propio. Cuando te perdonas, aceptas y reconoces es cuando puedes crecer y mejorar.

Ahora, no te estoy diciendo que esta bien comer pura comida chatarra, o no cuidar tu peso, o no hacer ejercicio, o no meditar, etc. No debemos caer en ningún extremo.

Es muy probable que mucha gente este en desacuerdo conmigo al leer este post, y eso me da gusto, pues comprueba que no todos pensamos ni sanamos de la misma manera, pues somos diferentes y necesitamos diferentes cosas para estar bien.

Saludos

Laura

Bienvenido a este espacio, por el cual platico mi experiencia con melanoma y la forma en que veo la vida después de ser tocada por esta enfermedad- Laura A

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store